martes, 6 de diciembre de 2011



Diciembre. Hacía frío. Él cerró los ojos.

- ¿Qué piensas?
- Nada. Estoy memorizando este momento.

De fondo se escuchó un crack. Eran mis esquemas, que empezaban a romperse.

El frío y las casualidades. Claro que sí.

9 comentarios:

Forgotten words 6 de diciembre de 2011, 15:31  

Que bonito texto :) Yo creo que en ese momento ese sonido de crack es el mejor que puedes escuchar en tu vida :)

tresor 6 de diciembre de 2011, 15:35  

ya no quedan buenas casualidades.

Me llaman octubre... 6 de diciembre de 2011, 15:50  

siempre quedan buenas casualidades. siempre.

susy luk 6 de diciembre de 2011, 17:00  

el que rompe esquemas siempre entra a lo profundo!

Eva y la manzana 6 de diciembre de 2011, 23:20  

Yo prefiero abrir los ojos para tener una mejor imagen mental... Bonito texto :)
¡Un beso!

hana 7 de diciembre de 2011, 12:35  

Hola, una lo graba y le saca una foto, todo mental, es super profundo.

Las casualidades existen en tanto causas y/o efectos que coinciden en cierto sentido, así el efecto sorpresa.

Saludos

MoonsDream 8 de diciembre de 2011, 0:16  

Me ha encantado la entrada. Es una forma de mirar diferente, cuando te fijas en esos detalles que hacen que todo cambie de lugar, de color, de forma...
Es un "crack" mágico.
Te leo :)

Un beso!
(L)

EMME

Marlon 12 de diciembre de 2011, 10:58  

Los esquemas están para eso, para romperse.

Segundo asalto 28 de enero de 2012, 20:31  

Es impresionante. No dejo de leer esa frase. Es la verdad pura.
Te leo, porque me encanta.