viernes, 8 de enero de 2010

Me enrosco como el viento de noviembre en el hueco que hay entre tu barbilla y tu hombro. Me quedo ahí, quietecita y en silencio. Lentamente te beso hasta la última esquina de tu cuerpo mientras dibujo estrellas fugaces con mis pestañas. Durante unos minutos sólo surgen palabras nómadas entre tu boca y la mía. Y hablamos sin miedo a no tener razón, sin miedo a equivocarnos, sin miedo a perderte cada día (un poco más). Sin apenas percatarme, llega la noche. Miro por la ventana y sólo hay una farola encendida. Hacía tan poco que estabas anudado entre mis dedos (y en mi garganta... y en mi estómago). Porque todo no ha sido más que un sueño con fecha de caducidad.

Y esta vez no me giraré para abrazarte una vez más.

9 comentarios:

galicia maravillas 8 de enero de 2010, 3:34  

vida y sueños están tan unidos... :) feliz día!!

Laura 8 de enero de 2010, 10:28  

Me encanta leerte (como siempre)

Tristemente, yo me acabo girando solo para ver si esta ahi, porque al final los abrazos faltan.
:(

Besitos

Bellaluna 8 de enero de 2010, 10:48  

La fecha de caducidad desmadeja y desanuda, fecha de caducidad para que la pasión no sea cotidiana, la enagenación sea sólo transitoria, para que nuestros fantasmas lo sean, para que el hielo se deshiele y no queme.

Un día me dejo el gorro de aviador que me he comprado en NY y vuelo a tu cabecera.

y si el miedo... 8 de enero de 2010, 13:20  

Es difícil resistirse a hacerlo, pero si estás segura completamente, será más fácil supongo.
Un beso!

Nerea 8 de enero de 2010, 15:11  

Para no girarte hay que tener mucha fuerza de voluntad, como los que se desentoxican de las drogas. Un besazo enorme y fuerza!

Patry. 9 de enero de 2010, 1:01  

si es que de cada vez hay más cosas con fecha de caducidad por no decir todo o casi.
That's life...

Me ha llamado la atención el nombre de tu blog, está interesante.
Seguiré pasando.

Saludos!!

Cielo 9 de enero de 2010, 23:32  

Inicios, finales, sólo ciclos que cerrar. Así es, para casi todo lo que nos toca la piel, para lo que nos hace vibrar habra fechas de caducidad.

Me ha gustado mucho tu blog.

Felicidades!

Cielo.

Dara Scully 10 de enero de 2010, 11:52  

yo una vez fui viento en el hueco de la clavícula de una persona, pero me dieron ganas de volar y escapé muy lejos.


miau grande con constipado

Dr. Durden 12 de enero de 2010, 12:42  

Las estrellas que usted ve en el cielo ya no existen, hace miles de años que desaparecieron y sólo nos queda su falsa luz. Pase página.