domingo, 9 de agosto de 2009

No llores lágrimas de cocodrilo.
No arañes el rencor haciéndolo más fuerte.
No busques tiritas que sanen heridas del alma.
No des la espalda al miedo.
No cierres más puertas sin abrir ventanas por donde salir.
No intentes marcharte como un globo de helio que se le ha escapado a un niño.
No te enredes en el horizonte convirtiéndote en algo apenas perceptible.
No te envenenes con el odio.

Sólo piensa en el otoño. Y repítelo.



Y la niebla desaparecerá dejándote ver
lo que hasta ahora parecía que sólo era oscuridad.

10 comentarios:

Fractured hand. 9 de agosto de 2009 a las 14:59  

Sé natural.

Sergio 9 de agosto de 2009 a las 15:30  

no te prohibas tantas cosas de seguido.

Eme 9 de agosto de 2009 a las 16:14  

el otoño, es mi epoca.

Espérame en Siberia 9 de agosto de 2009 a las 18:38  

Y yo siempre me he preguntado, pese a todo: ¿cómo amar sin poseer? ¿Cómo amar sin pedir nada a cambio, sin querer hacer de la vida del otro, tu vida?

R. 9 de agosto de 2009 a las 19:05  

Las hojas secas lo curan todo.

besotes

Dara 9 de agosto de 2009 a las 20:42  

Cat dice que si recorres las venas de las hojas en otoño, pasan cosas bonitas.


miau

Entre Letras y Catarsis 9 de agosto de 2009 a las 21:10  

ser auténtico, sea cómo sea, sea quién sea...

Violetcarsons 9 de agosto de 2009 a las 23:51  

Claro que desaparecerá :)

Vc.

begoña ml. 10 de agosto de 2009 a las 0:21  

Otoño, mi estación favorita.


Un beso :)

Anónimo 10 de agosto de 2009 a las 3:59  

Me gustó la imagen del blog, me gustó la entrada. Todo bueno.