La dulce y tierna historia de amor que nunca he querido ser

miércoles, 20 de mayo de 2009

Ya no soy ese punto suspensivo que te seguía a todas partes.
Pero sigues siendo fruto de mi mirada. Como sigo sintiendo este abrazo que desea ser tuyo. Que me quema. Sigo teniendo la necesidad de estirar tu sonrisa hasta el infinito, para que no desaparezca (recuerda que el brillo de tus dientes ha sido mi luz en una oscuridad que parecía casi infinita). Tal vez este haya sido mi error... nunca debí perder la cabeza por ti.
Yo era feliz sin creer en yfueronfelicesycomieronperdices. Yo era feliz siendo la chica que buscaba la cana al aire. No quería ser primer plato, ni segundo. Yo elegía mi menú. No quiero ser la dulce y tierna historia de amor. Pero sí que necesito ser la niña de tus ojos...


Y me hubiera gustado decirte que todo terminara un beso. Y después de ese beso, quizás te daría otro. Y sin embargo aquí me veo, escribiendo mensajes entre líneas porque me falta valor para decirte que te quedes a mi lado.

1 comentarios:

Bellaluna 17 de junio de 2009, 12:00  

Me gusta cómo escribes, y me gustas -¿eres tú?- con tu gorro de intrépida aviadora. ¿Qué cielos surcas? ¿Qué bellezas te absorven?

Un beso!

Luna
http://andthereisnotimetothink.blogspot.com