miércoles, 10 de julio de 2013



Tiene la sonrisa más bonita que he visto en mi vida. Sus abrazos son curativos (por eso le digo que se abrace a sí misma también). Sus palabras atraviesan los corazones más gélidos derritiéndolos a su paso. Su mirada es limpia, ves todo lo que hay dentro de ella. Si puede tenderte una mano, tranquilo, te dará todo su cuerpo si es necesario. De armas tomar, fuerte, positiva. Su belleza exterior sólo es comparable a su belleza interior. Es de esas madres que se come el filete con más nervios, de las que te dan incluso lo que no tienen, de las que te quieren a unos niveles estratosféricos. Ella es mi mano derecha, mi otra mitad, mi nudo en la garganta, mi miedo, mi valentía, mi razón para no derrumbarme, ese rincón en el que siempre me encuentro. Ella lo es todo. Y seguirá siéndolo todo. Y aunque ahora todo está bastante oscuro, sé que guarda colores Alpino y Plastidecor por algún bolsillo que aún no he visto. Para casos especiales.

Joder, qué campeona es.


Muchos ánimos a todas las mujeres que están luchando contra un cáncer de mama al igual que mi madre. Sois fuertes y valientes, no lo olvidéis.

2 comentarios:

Katherine Garcia 11 de julio de 2013, 23:30  

Qué bonito, mucho ánimo a todas esas mujeres fuertes y luchadoras.

Mayte 18 de julio de 2013, 18:54  

Todas las luchadoras se merecen como mínimo una foto y unas palabras así¡ ánimo y besos