domingo, 11 de abril de 2010


Huele a vainilla. Y nuestros bolsillos están llenos de cosas que esperan ser descubiertas. El sol se esconde entre los recovecos de mi cuerpo en los que tú aún no has llegado. Cierro los ojos y recuerdo cómo hacías tamborilear tus dedos en mis sienes mientras tarareabas alguna canción. Aquél momento estaba inundado de la felicidad de los días nuevos. Me sonreías y me hacías reír. Nos sorprendíamos a cada segundo y nunca imaginamos que llegaría el momento en el que hablaríamos en pasado y no en presente. El futuro llega demasiado rápido.
Tú y yo somos muy parecidos… pero, nunca seremos iguales. Porque no hay nadie tan increíble como tú. Y de repente la primavera vuelve a pillarme desprevenida en este jardín sin flores. Pero sonrío. Nunca dejaré de hacerlo mientras en mi memoria quede el recuerdo de un domingo en el que me preguntaste si quería pasar el día contigo.

No tendría que engañarme. Desde que te fuiste no ha vuelto a oler a vainilla.


Texto inspirado en la fotografía de Carmen Moreno. Muchísimas gracias por prestármela mi niña!!!! eres una artista :)

5 comentarios:

Carmen 11 de abril de 2010, 17:34  

Lo puse en mi blog con la foto, bájala de ahi(si quieres) y la pones en tu entrada.
Un millon de gracias, Davi, de verdad.
http://carmenmorenophotography.blogspot.com/2010/04/huele-vainilla.html

Me llaman octubre... 11 de abril de 2010, 17:51  

hecho :D gracias a ti mi niña... la foto es una delicia.

Bellaluna 12 de abril de 2010, 9:57  

Ummmm, dulce vainilla para el lunes! (He sentido por un momento ese olor suspendido en el aire)

Duna Loves 13 de abril de 2010, 1:04  

"para siempre" es mucho tiempo
y el futuro siempre llega demasiado pronto

Thatianha 13 de abril de 2010, 22:14  

Preciosa actualización.
Me ha encantado.

Feliz martes.