martes, 23 de febrero de 2010


El día que Alicia fue expulsada del País de las Maravillas, las estrellas volvieron a ser lunares en el cielo. Sí, recuerdo perfectamente aquella noche. Estrellas fugaces pararon en nuestra cama para iluminar lo que estaba oscuro durante una milésima de segundo. El tiempo nos pilló los dedos y los te quiero que guardábamos entre los dientes salieron disparados. Entre beso y beso, la rebeldía se autoproclamó gobernadora de todo aquello que nos pertenecía (tan tuyo, tan mío, tan de nadie).
Entre silencios ensordecedores, me dedicabas miradas que me decían que esta vez querías quedarte aquí. Querías que siguiera siendo yo, contigo a mi lado. Tu mirada era lo único que necesitaba para alumbrar nuestro mundo paralelo. ¿Qué pasó entonces?
Me prometiste un guión improvisado. Me regalaste millones de secretos que aún guardo amontonados en mi piel. Y ahora no sé qué hacer con ellos. Yo no te pedía ni promesas ni guiones. Sólo quería ese hueco vacío de tu pecho para esconderme ahí. Y esperar que el viento volviera a traerme la lluvia y que Alicia encontrara el camino de vuelta a casa. Aunque no se volvieran a ver las estrellas en el cielo de Madrid.


Amarte me resultaba tan fácil...

7 comentarios:

Diario de nuestros pensamientos 23 de febrero de 2010, 23:39  

no me gustoo nunca alicia.... me parecia demasiado psicotica.. pero si me gusta el amor que le tenias a él y sobretodo las estrellas inexistentes de madrid...

Juyou 24 de febrero de 2010, 0:16  

y a veces era tan dificil...

Bellaluna 24 de febrero de 2010, 9:56  

Pero... ¿entonces? Déjame saber

(Y estos cielos grises que no dejan ver estrellas... ayer noche vi un ápice del creciente de una una ya desconocida casi en un despiste de una nube, de un frente, de una borrasca)

Duna Loves 24 de febrero de 2010, 12:24  

ni guiones, ni alicias,
lo importante es la aventura :-)

Scarleth 24 de febrero de 2010, 17:53  

amar puede ser fácil cuando encuentras a alguien como él, yo lo encontré pero lo dejé ir
porke el destino te deja probar lo mejor y luego te lo quita, lo peor es que me permití dejarlo...

SamBuug 26 de febrero de 2010, 17:45  

Cuando dan sin que pidan.
Cuando te escriben los guiones, cuando resulta tan facil...
Cuando encontramos ese huequito.
es entonces...

Pedro R. 2 de marzo de 2010, 11:57  

Cuando Alicia salía de la pluma de Carroll, sus ojos se entornaban deslizándose por la superficie de una piel demasiado joven... Y hoy se le sigue disculpando. Será por error. Cuántos errores nuestros se lleva la lluvia. Demasiada lluvia para tantos errorres. Y las estrellas fugaces bajo el edredón.