martes, 22 de marzo de 2011


Perdona, amor mío, si decido dejar que cojas tú este taxi y quedarme yo aquí rompiendo ventanas (otra vez). Siempre lo supiste: yo soy esa clase de chicas que desayuna tostadas con mantequilla y mermelada de arándanos, que se va al aeropuerto sólo para imaginar cuál será el próximo avión que pierda, que hace ciertas cosas aunque no merezcan la pena, que olvida las llaves (las internas) en cualquier rincón de la ciudad, que nunca ha querido ser Amelié, que ha vivido con la locura de los diecimuchos o veintipocos cada segundo que ha podido, que termina por comprender que el amor sólo es una cuestión de morir o matar. Lo has intentado, y aquí sigo respirando a duras penas (sin pies ni cabeza, pero siempre hacia delante), pero sin dejar de notar como el aire entra y sale de mi organismo. Porque ya no te quiero, ya no me dueles. Nunca una despedida resultó ser tan dulce. Casi tanto como las tostadas con mantequilla y mermelada de arándanos.

http://cronopiosdesatados.blogspot.com/

15 comentarios:

Vicko 23 de marzo de 2011, 2:41  

Me encanta esta entrada, algunas despedidas son tan agradables como un helado de café o una puesta de sol a la orilla del mar.
Nos vemos en el camino.
Tchau

ariamsita 23 de marzo de 2011, 11:08  

Ese momento de alivio cuando te das cuenta de que finalmente has conseguido apartar a alguien de tu corazón... :)
Un beso!

manolilloc2c 23 de marzo de 2011, 13:18  

que verdad tan grande esa de que casi siempre el amor es cosa de morir o matar...

http://loquetedijeaqueldia.blogspot.com/

Minuet 23 de marzo de 2011, 14:43  

Que duro pero que enfoque tan cristalino y tan dulce... buff, mucha fuerza deben tener esas tostadas con mantequilla y mermelada para conseguir algo así...

Bsos, me ha encantado la entrada y la foto..muchísimo...

Nos leemos

MeryC 23 de marzo de 2011, 14:59  

Las despedidas así, sin dolor, deberían ser las que abundasen. Y no las otras.


Una bolsita llena de sugus de naranja.

Judit Mengual 23 de marzo de 2011, 15:40  

Yo también soy de las que se va al aeropuerto sólo para imaginar cuál será el próximo avión que perderé.

Besitos con sabor a mermelada de arándanos.

Diane Ross 23 de marzo de 2011, 16:32  

¿Ya no? ¿Seguro? ^^
Me ha gustado muuucho ^^

Transeunte 23 de marzo de 2011, 21:52  

Me encanta la manera tan dulce que tienes de saber decir adios. No todo el mundo sabe reconocer cuando las cosas se agotan y menos, hacerlo con es ternura

Florecita 27 de marzo de 2011, 14:32  

me encantan las despedidas que lejos de doler ya no son ni amargas...
^^ un besito grande!

un par de lacasittos 3 de abril de 2011, 1:05  

aaay me gusta!=)

Imposivle 5 de abril de 2011, 20:00  

ja, todas las cronopias quieren ser amelie.
no pueden no quererlo

Me llaman octubre... 5 de abril de 2011, 21:26  

pues yo nunca he querido ser como amelie.

LaNiñaMariposa 6 de abril de 2011, 18:15  

Me ha gustado mucho...

emiliano 11 de enero de 2012, 20:03  
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emiliano 11 de enero de 2012, 22:44  

lo tengo!

http://www.youtube.com/watch?v=a26S2uQrz54&ob=av2n